programas
El Zorro
Cuando don Diego ve cómo el pueblo está siendo tratado por el actual comandante del cuartel de Los Ángeles (el capitán Monasterio), los altos impuestos de su excelencia el Magistrado, y demás injusticias que se cometen, decide actuar. Pero, para no desencajar con su nueva personalidad de “joven literato” lo único que puede hacer es escribir una carta al gobernador de España que está en Monterrey, pero su padre, don Alejandro de la Vega le informa que el correo está intervenido.
Rabioso por no poder hacer nada, y porque su padre ahora cree que él es un cobarde, va a pelear. El único problema es que "si actúo abiertamente, como lo quiere mi padre, sólo lo estaré poniendo en riesgo a él" entonces le dice a Bernardo (quien no tiene que fingir que es sordo-mudo frente a él) "Si no puedes vestir la piel de león, entonces viste la del zorro. Pues bien, de ahora en adelante seré ¡El Zorro! y agarra una espada con la que marca una Z, consigna que lo caracterizaría por el resto de la serie.
Desde entonces peleó contra el Capitán Monasterio (o cualquier injusticia) con su antifaz, su capa negra, y más que todo, su espada, pero siempre escapaba montado en su caballo negro, Tornado.